RÉCORD DEL MUNDO POR UNA BUENA CAUSA

El pasado jueves 2 de febrero lo volvíamos a hacer. Si en mayo del año pasado batíamos el récord del mundo al aire libre de relevos 4×800 categoría master 35, junto a mis tres grandes amigos Octavio Pérez, Juanra Pous y Roberto Sotomayor, esta vez lo conseguíamos repetir en pista cubierta.

Pero esta vez fue mucho mas emocionante y muy especial.

Emocionante fue el final, luchando hasta el último metro para poder parar el crono en esos fantásticos 7:54.51 que suponían una nueva plusmarca mundial, superando el anterior récord de 7:55.13 en poder de los Estados Unidos  desde el año 2014.

Pero sobre todo, fue muy especial porque esta vez lo hacíamos por una buena causa. Cuando conocimos la lucha de Pablo Ráez contra la leucemia y a favor de las donaciones de médula, decidimos unirnos a su causa y hacernos donantes de médula los cuatro. Queríamos batir ese récord por él y por su lucha y aprovechar para intentar concienciar a la gente de que donar médula no es peligroso y que así podemos salvar muchas vidas. 

Quiero dar las gracias a mis tres compañeros por el esfuerzo realizado para conseguir este récord. Agradecer también a los amigos, a los familiares y a todo el público que nos empujaron desde la grada con sus ánimos. Fue realmente emocionante. 

Pero sobre todo quiero dar las gracias a las personas que se han hecho donantes de médula a raíz de todo esto y a Pablo Ráez por su fuerza, su lucha y sus ganas de vivir. 

FUERZA PABLO, NO TE RINDAS.

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